Cátedra Historia del Judaísmo
Departamento de Teología
Universidad Evangélica de El Salvador
INTRODUCCIÓN
Este resumen describe brevemente la historia de la religión de Israel en la época del destierro y se desarrollan los aspectos más importantes del judaísmo en la época Persa, para construir una justificación teórica consistente sobre la importancia del estudio de la religión de Israel, según Antonio Carmona (2002), en el libro “La religión judía. Historia y teología” Pp. 73-105.
I. ACTIVIDAD DE LOS DESTERRADOS
En la época del destierro el profeta Ezequiel anuncia que no habrá un regreso pronto, y que deben acomodarse a las nuevas circunstancias sociales, políticas y económicas. La afirmación de la responsabilidad personal es una de las bases del judaísmo. Dios está con ellos en el destierro y su palabra es un lugar privilegiado donde se le puede encontrar.
La actitud derásica da lugar a que existan diversas relecturas de las tradiciones, como la Deuteronómica y Sacerdotal, también los oráculos proféticos. Los círculos deuteronomistas llevados al destierro escriben una explicación teológica del destierro: la existencia de Israel depende de la fidelidad a la alianza y la tradición sacerdotal (P1) hace una relectura de las antiguas tradiciones fundantes de los círculos teológicos sacerdotales, que se dedican a recuperar y releer las antiguas tradiciones, creando una nueva síntesis, desde la creación al éxodo, se le da importancia a la palabra de Yahvé. Por su parte, Isaías III constituye una de las mayores aportaciones teológicas del profetismo, se reaviva la fe y la esperanza del pueblo, haciendo una audaz relectura de las antiguas tradiciones.
II. JUDAÍSMO EN LA ÉPOCA PERSA
Dos acontecimientos son básicos en la vuelta del destierro y la época persa: la construcción del templo, en el siglo VI, y la actividad reformadora de Nehemías y Esdras en el siglo V. El templo es clave importante para entender al Israel postexílico. En un primer momento no son muchos los que regresan, y todo apunta a los sacerdotes como protagonistas de la primera caravana, pues la reconstrucción del templo es un objetivo de su máximo interés. Pero había dos grupos religiosos en oposición, por un lado los judíos recién llegados de conciencia elitista y por el otro la población residente quienes son ignorados en la reconstrucción del templo porque lo consideran como tarea exclusiva de los que regresan. Pero sin apoyo económico de los residentes no se pudo cumplir el decreto de Ciro, las obras quedaron paralizadas, hasta el gobierno de Darío (521-486) quien envía a Zorobabel con una segunda caravana de deportados para realizar la tarea. Los profetas Ageo y Zacarías actúan en este ambiente animando a la reconstrucción que finalmente termina en la primavera del 515. Judea será una zona autónoma del Imperio Persa, en torno al templo, un estado del templo, donde el sumo sacerdote tendrá un lugar preeminente, y al final de la época persa la representación de Judea ya no la tiene el gobernador sino el sumo sacerdote.
En torno al templo va apareciendo una hierocracia poderosa, más atenta a sus intereses que a la pureza del culto, que Malaquías deplora y condena los matrimonios mixtos, anunciando el día de Yahvé. Por esa hierocracia una minoría ortodoxa de la golah, los regresados, piden a ayuda a la comunidad judía babilónica, quienes intervienen con apoyo de las autoridades persas, donde aparecen Esdras y Nehemías a lo largo del s. V, con reformas religiosas y sociales que consolidad el judaísmo y las bases de su desarrollo posterior. En la reforma religiosa Esdras consigue organizar la comunidad judía en torno a la ley dentro de la estructura política proporcionada por Nehemías.
III. CONFIGURACIÓN DEL JUDAÍSMO DURANTE LA ÉPOCA PERSA
El judaísmo en la época persa se configura con estos rasgos específicos:
a. La Torá como centro religioso: La ley, cómo ley estado es obligatoria para todos los judíos. La Torá obliga en todas partes en Judea y en la diáspora. Y une a los dispersos en la misma observancia y práctica común. La ley se pone por escrito y pasa a la religión del libro, fue ésta una actividad llevada a cabo con una actitud derásica, actualizando las antiguas tradiciones y adaptándolas a la situación religiosa. Pero aparecía el peligro de convertir la Torá en un texto intocable, por eso el nomismo es una amenaza constante, pero frente a eso nace una relectura del texto escrito para hacerlo vivo y actual, como la historia del Cronista, una relectura de la historia deuteronomista y otros que con el tiempo formarán parte junto al texto escrito, de la tradición de los padres y la Torá oral.
b. Escribas laicos: Durante la época persa, los sacerdotes se dedican más a las tareas cultuales, el cultivo de la ley llegará a ser especialidad de los escribas laicos.
c. El judaísmo como comunidad religiosa: el yahvismo era la religión oficial, con centro en Jerusalén, que ya no es la capital de un estado, sino la ciudad sagrada de una comunidad religiosa, de Palestina y la diáspora.
d. Tendencia al exclusivismo y a la distinción: al judaísmo lo distinguía su cultura religiosa ambiental: la circuncisión, el sábado y normas alimenticias. Estas prácticas incrementan el peligro de nomismo que suponía para el judaísmo naciente la consideración de la Torá como texto sagrado.
e. Pérdida de la soberanía nacional: Israel no va a tener independencia nacional, pero eran una comunidad propia, pueblo de Dios,
f. Yahvé, Señor de la historia: El monoteísmo se afianza y los judíos proyectan sobre su concepción de Yahvé las experiencias históricas que están viviendo, las cuales serán determinantes para la escatología apocalíptica judía, que subraya la trascendencia divina y aparece la angeleología.
g. Israel en el contexto de la historia: Con el Pentateuco en la época persa, se presenta a Israel como obra de Yahvé, Señor de la historia, en el marco de la historia universal.
h. Retribución y destino del hombre: si en la teología deuteronómica Dios dirige la historia en función de la fidelidad o infidelidad del pueblo, en la obra Cronista, ese esquema se aplica a la fidelidad al templo, pero Ezequiel, proverbios, salmos, Habacuc y Job enseñan a un Dios que cumple sus promesas y todo lo que pasa Dios sabe el porqué.
i Escatología: En esta época son más optimistas que los profetas preexílicos y ofrecen promesas de salvación, dibujando tenuemente una escatología todavía más intrahistórica.
j. Mesianismo: Todos esperaban un futuro reinado de Dios sin necesidad de intermediarios, Torrey dice que Isaías III es el verdadero fundador de la esperanza mesiánica, no obstante el Ungido no es de la línea davídica sino del profeta que evangeliza a los pobres pero el pueblo pide la venida no del mesías sino del mismo Dios.
IV. CONCLUSIONES
- En la época del destierro la actitud derásica es clave porque da lugar a diversas relecturas de las tradiciones las cuales con la investigación podemos conocer.
- En la época persa existen dos grupos la élite -los que regresan- y los residentes, donde el templo es clave porque aparece una hierocracia poderosa, más atenta a sus intereses que a la pureza del culto.
- Esdras y Nehemías son los personajes más importantes de la época persa del s. V, con reformas religiosas y sociales ya que consolidad el judaísmo y las bases de su desarrollo posterior.
- El nomismo es una amenaza para el judaísmo como el cristianismo de hoy día, al mirar el texto intocable, pero frente a eso es necesario hacer una relectura del texto escrito para hacerlo vivo, actual y contextual, como hicieron en la época persa, al comprender esto y conocer la historia se tendrán las bases para fundamentar teóricamente la importancia del estudio de la religión de Israel.
BIBLIOGRAFÍA
1. Rodríguez, Antonio Carmona (2002), La religión judía. Historia y teología. Ediciones BAC, Madrid. Pp. 73-105